Retablos Cerámicos

Devoción callejera

Desde tiempos remotos se han colocado en los exteriores de los edificios pequeñas estructuras para cobijar imágenes expuestas a la veneración de los viandantes.

Desde el siglo XVIII se les llamó retablos y, aunque su creación obedece al llamamiento a la devoción, estos siempre han tenido una función estética ejerciendo, por ello, como elemento tradicional de exorno en los diferentes espacios públicos de la ciudad.

Tuvieron gran difusión estos retablos callejeros desde el siglo XVI como medio propagandístico de la doctrina trentina, encontrando en ellos la piedad popular un vehículo para materializar sus devociones.

En el siglo XIX, su uso decaerá resurgiendo con fuerzas renovadas en el centuria pasada, aunque perdiendo su función cultual, es decir, la imagen representada es tan solo evocación de otra imagen, objeto de la real veneración.

Esto último hace posible que se puedan colocar en cualquier sitio por inusual que parezca: lugares de trabajo, tiendas, garajes, talleres, bares y tabernas. Igualmente, se opta por un material más duradero como es la cerámica, denominándose desde entonces como retablos cerámicos.

Todo ello explica que, a partir del siglo XX, sean las propias hermandades y cofradías penitenciales las que impulsen la colocación de retablos cerámicos en las calles, evocando la efigie de sus más veneradas tallas.

En el caso de nuestra Archicofradía, contamos con varios retablos en las calles de nuestra ciudad malacitana. No son propiamente de la propiedad de nuestra Corporación, pero al representar a nuestros Sagrados Titulares, queremos hacer una breve reseña de los mismos, por el valor sentimental que tienen para nuestra Archicofradía.

Santísimo Cristo de la Sangre

Este retablo, que representa a nuestro Sagrado Titular, fue pintado por Inmaculada Delgado y realizado por Cerámica Santa Ana (Sevilla) en el año 2005, con unas medidas aproximadas de 0,90 por 1,20 metros.

Lo podemos contemplar situado frente a la popular “Tribuna de los Pobres”, en la fachada del Hotel Tribuna, en la desembocadura de la calle Carretería.

(Datos y foto recogidos de la web “Retablo Cerámico”. Fotografía: José Manuel Leiva Pérez)

María Santísima de Consolación y Lágrimas

Otro retablo representa a María Santísima de Consolación y Lágrimas, ubicándose en la fachada lateral de nuestra sede canónica, la Parroquia de la Santa Cruz y San Felipe Neri, en la calle Gaona.

Pintado por Patricio Zabala García, bajo el diseño de Salvador de los Reyes Rueda, fue realizado por Cerámica Santa Ana (Triana, Sevilla) en 2004, consta de unas medidas apróximadas de 1,35 por 1,95 metros.

Este retablo se realizó por impulso y donación de las camareras de la Virgen con motivo del 75º aniversario de la bendición de la misma y que coincidió, además, con el 150º aniversario del Dogma Inmaculista. Por este motivo, el retablo recoge la siguiente leyenda: “A María Santísima de Consolación y Lágrimas en su 75º Aniversario, de sus camareras. 1929 – 2004. 150º Aniversario del Dogma de su Inmaculada Concepción.”

(Datos y foto recogidos de la web “Retablo Cerámico”. Fotografía: José Manuel Leiva Pérez)

Santísimo Cristo de la Sangre

Este azulejo, del año 2009, fue realizado por el taller de Alicia Guerrero, en concreto por la pintora Natalia Fernández, con un tamaño de 75 por 45 centímetros.

Se realizó con motivo de la dedicación a nuestro Sagrado Titular de la plazuela que se ubica frente a la puerta principal de la Parroquia de la Santa Cruz y San Felipe Neri, en Málaga, y que desde el 29 de marzo de dicho año, Domingo de pasión, lleva el nombre de nuestro Cristo. Por este motivo, en la parte inferior de la orla del retablo se recoge la leyenda: “Plazuela Stmo. Cristo de la Sangre”.

(Datos y foto recogidos de la web “Retablo Cerámico”. Fotografía: Alicia Guerrero)

500º Aniversario de la Archicofradía

Este azulejo, del año 2007, aunque no represente a ninguno de nuestros Sagrados titulares, tiene un alto valor sentimental por la conmemoración tan importante para la Archicofradía y la historia de la Semana Santa de Málaga que recuerda.

Se realizó con motivo del 500º Aniversario de las Primeras Constituciones de nuestra Archicofradía, ubicándose en el edificio que hoy ocupa el lugar en el que antaño se erigiera la iglesia conventual de la Merced, nuestra primitiva sede canónica. En el azulejo, además de la inscripción que explica estos hechos, aparece una reproducción de la fachada de dicha iglesia.