Otras imágenes

Dolorosa

La imagen de Nuestra Señora, imagen de vestir de gran valor artístico, fue realizada y donada a nuestra Archicofradía en 1858 por su autor, Antonio Gutiérrez de León y Martínez, hermano de nuestra corporación. Es la única talla que conserva nuestra Corporación de su etapa en el Convento de la Merced, salvándose de los sucesos de 1931 y de la Guerra Civil de 1936 gracias a la perseverancia del que fuera Hermano Mayor, don José Cabello Guirado.

Situada a la derecha del Crucificado, vive en primera persona el dolor por el sufrimiento de su Hijo, reflejado en su profundo llanto.

En el año 1992, durante la Exposición Universal celebrada en Sevilla, permaneció en la Basílica de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, como representante del patrimonio de la Semana Santa malacitana.

Igualmente, en el año 2001, permaneció en la ciudad de Burgos, donde se desarrolló una exposición de gran parte del patrimonio que posee esta Archicofradía, así como una serie de actos que sirvieron para estrechar, más aún si cabe, los lazos de hermanamiento con esta ciudad castellana tan vinculada a nuestra corporación.

En el año 2008, se celebró el 150º Aniversario de la hechura de la Dolorosa, siendo la única imagen que ha permanecido del anterior grupo escultórico hasta nuestros días.

Actualmente, esta imagen se encuentra en la Casa Hermandad donde, desde octubre del año 2018, se le reza un viernes de cada mes el Santo Rosario, como medida preparatoria para su bendición y puesta al culto.

San Juan Evangelista

Imagen tallada de vestir, realizada por el escultor cordobés Amadeo Ruiz Olmos en 1943.

Situado a la izquierda del crucificado en el trono procesional, viste túnica a la usanza hebrea, portando en su cabeza un nimbo o halo de metal dorado, como signo de santidad.

Acompaña durante el año al Santísimo Cristo de la Sangre y a María Santísima de Consolación y Lágrimas en el altar de la Archicofradía en la parroquia.

Misterio de la Sagrada Lanzada

El Santísimo Cristo de la Sangre es acompañado en su trono procesional por un grupo de misterio que escenifica el momento de la Lanzada.

A partir de mediados del Siglo XIX, el misterio representó un Stábat Mater con las imágenes de una Dolorosa, San Juan Evangelista y una Magdalena.

En los años veinte del siglo XX, el escultor valenciano pero afincado en Sevilla, Francisco Marco Díaz Pintado, realiza las figuras de María de Cleofás y María Salomé, así como la imagen del soldado Longinos a caballo y un sayón.

Tras los acontecimientos de 1931 y 1936, en donde se pierde la gran totalidad del patrimonio histórico-artístico de la Archicofradía, esta volverá a procesionar a partir de 1943, con la nueva imagen del Santísimo Cristo de la Sangre formando la escena del Calvario junto con la Dolorosa, única imagen que se salvó de aquellos hechos, y San Juan. Será en 1963, cuando se una al misterio el grupo de la Lanzada con Longinos a caballo y un sayón, obras de Pedro Pérez Hidalgo. Posteriormente, en la última década del siglo XX, se encarga la realización de un nuevo conjunto escultórico al artista malagueño Rafael Ruiz Liébana, que realiza las imágenes del soldado romano a caballo, el sayón, María Magdalena, María Cleofás y María Salomé en 1997, siendo estas las que actualmente procesionan junto con el Cristo, la Dolorosa y San Juan.

Longinos y sayón: Imágenes talladas en madera, realizadas a imagen y semejanza de las anteriores realizadas por el escultor Pedro Pérez Hidalgo. Son las dos figuras que dan sentido al pasaje de la Lanzada. Situados frente al crucificado, Longinos montado a caballo en actitud desafiante y la mirada fijada en Jesús, porta en su mano derecha la lanza que atravesó el costado de Cristo. La imagen del sayón completa el grupo sujetando al equino en posición rampante con sus patas delanteras levantadas.

La lanza que porta Longinos, donada y ejecutada por un hermano de la Archicofradía y estrenada en el año 2018, recrea la lanza que tradicionalmente se considera utilizada por Longinos, conservada en Viena. En ella aparece la representación de un clavo de Cristo, una gubia y la inscripción en latín “Lancea et Clavus Domini”, que significa “La Lanza y el Clavo del Señor”.

María Magdalena: Imagen de vestir tallada en madera. Se presenta en el misterio arrodillada a los pies de la cruz, con actitud implorante y la mirada dirigida hacia la imagen del Redentor.

María de Cleofás y María Salomé: Imágenes de vestir talladas en madera, que situadas en una esquina del misterio, viven en primera persona la escena de la Lanzada, lo que explica la actitud dialogante y consoladora entre ambas.