María Santísima de Consolación y Lágrimas

Autor: Anónimo, atribuida a Fernando Ortiz, sufre varias restauraciones y transformaciones con el paso de los años
Año: Siglo XVIII (Imagen Primitiva) | Restauraciones: 1929 y 1932 por Francisco Palma García y, en 1972, por Luis Álvarez Duarte

 

María Santísima de Consolación y Lágrimas es una talla anónima del siglo XVIII, aunque atribuida a Fernando Ortiz.

La Imagen fue bendecida el domingo 10 de marzo de 1929, en el último día del devoto Quinario de Cuaresma que por aquella época se realizaba en honor de Nuestro Padre Jesús de la Sangre, por el entonces Obispo de la Diócesis, San Manuel González García.

La Virgen es una Imagen de candelero, presentando talladas la cabeza, el cuello perfectamente anatomizado y las manos. De belleza juvenil, presenta ojos grandes, cejas enarcadas, nariz recta y labios carnosos. La leve abertura de la boca deja ver la dentadura de la talla

María Santísima de Consolación y Lágrimas se incorpora a la Archicofradía gracias al entusiasmo de don Antonio Baena Gómez, Hermano Mayor durante la década de 1920, siendo además el propietario de la Imagen, quién la tenía en su oratorio particular desde la adquisición de la talla. El nombre de la Imagen se atribuye también al ingenio de don Antonio Baena.

Debido a las inclemencias meteorológicas, su primera salida procesional no pudo llevarse a cabo el Miércoles Santo de ese año tal y como estaba previsto, siendo al día siguiente, Jueves Santo, cuando la Virgen recorrió las calles malagueñas por primera vez. Para dicha ocasión, el imaginero antequerano, Francisco Palma García, a petición del propio Baena realizó la primera de las restauraciones que sufrió la Imagen, sustituyendo las primitivas manos, con dedos entrelazados, por otras extendidas. Igualmente, se adquirieron enseres y accesorios para el culto interno y externo de la Virgen.

Durante los hechos acaecidos en Málaga en mayo de 1931, la Imagen es profanada, salvándose milagrosamente la cabeza. Tras esto, la Imagen sobrevive también a la Guerra Civil, aunque no vuelve a procesionar hasta 1945.

Francisco Palma García reconstruye en 1932 la talla, conservando el rostro original, que se caracterizaba por tener los ojos almendrados, nariz recta y boca entre abierta, siendo considerada una de las joyas de la imaginería andaluza del momento. En 1972, la Imagen es restaurada por el imaginero sevillano Luis Álvarez Duarte, quien realiza una serie de cambios en su fisonomía, sobre todo en la morfología de sus ojos, dándole además una nueva policromía, confiriéndole la fisionomía actual.

Actualmente, la imagen se encuentra retirada del culto con motivo del proceso de restauración al que está siendo sometida por Francisco Naranjo desde el mes de septiembre y que se aprobó en Cabildo General Extraordiario.

La Archicofradía celebra su onomástica el primer domingo de septiembre, siendo el día 4 del mismo mes la Festividad de Nuestra Señora de Consolación. En el mes de octubre se realiza el rezo del Santo Rosario por las calles de la feligresía. En Cuaresma la Archicofradía le dedica Solemne Triduo junto al Santísimo Cristo, así como Función Principal. Finalmente, María Santísima de Consolación y Lágrimas procesiona en la tarde del Miércoles Santo.