Manto de Procesión

Ficha Técnica

· Diseño del manto: Sor María Amada.
· Bordado del manto: Taller de bordados de Salvador Oliver Urdiales.
· Dimensiones: 8 metros de largo por 5 metros de ancho.
· Materiales empleados: Terciopelo color malva. Para el bordado se emplearon hilos de oro fino.

Los bordados del manto son obra de Salvador Oliver Urdiales (2016), manteniendo el diseño original del anterior manto, realizado por las Madres Adoratrices, que procesionó desde 1929 hasta el año anterior al estreno del actual.

A pesar de seguir el diseño original de las Madres Adoratrices, el bordado se completa con las partes que faltaban por terminar en el anterior: las vistas y las grecas; alcanzando un total de 2000 piezas bordadas sobre el manto.

Dos años ha necesitado el taller de Salvador Oliver para ejecutar el manto más largo de la Semana Santa malacitana, con ocho metros de largo por cinco de ancho, bordado con oro fino sobre terciopelo malva.

Descripción de los bordados

El dibujo del manto tiene un claro eje central, el ángel custodio que divide el manto en dos partes simétricas. Sigue además las claves del diseño que eran habituales en el siglo pasado, distribuyendo el dibujo del bordado en zonas muy localizadas.

De este ángel parten ramificaciones con profusión de hojillas y que van completando las dimensiones del manto con abundancia de motivos florales. En la parte baja central está situado el Ave María a modo de escapulario y coronado por un halo de doce estrellas.

Uno de los cambios más significativos respecto al diseño original de 1929 son los motivos de las cartelas, cuyas representaciones se han ajustado a un contenido más mariano y coherente con el conjunto, abandonando las referencias al Vía Crucis y haciendo ahora referencia a las Letanías Lauretanas.

Otra novedad significativa son los 16 arcángeles que acompañan sendas cartelas. Estos angelitos han sido bordados a partir de dos modelos en barro realizados por Raúl Trillo. Están además bordados como una pieza escultórica, de bulto redondo, ofreciendo un mayor volumen al conjunto. Como curiosidades, destacan el angelito con chupete bordado junto a una cartela o que la letanía de «Puerta del Cielo» esté ilustrada por la portada de la desaparecida Iglesia de la Merced, sede primitiva de nuestra Archicofradía.

Antiguo Manto de Procesión

Ficha Técnica

· Diseño del manto: Sor María Amada.
· Bordado del manto: Taller de bordados de Religiosas Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad (Adoratrices).
· Dimensiones: 9 metros de largo por 5 metros de ancho.
· Materiales empleados: Terciopelo color cardenal. Para el bordado se emplearon hilos de oro fino y pedrería.
· Técnica empleada: Se utilizaron las más predominantes en aquella época. Muestra armada, malla calada de nudos, canutillos, hojillas, etc.

La pieza que describimos a continuación era el anterior manto de procesión, que en tiempos pretéritos, fue también el de mayor dimensión de nuestra Semana Mayor, con nueve metros de largo por cinco de ancho.

El diseño es de Sor María Amada, directora del taller de Religiosas Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad (Adoratrices), quienes confeccionaron el manto en Málaga, en el año 1928.

Los bordados fueron restaurados y pasados a nuevo terciopelo, de color cardenal, en el mismo taller en el año 1981, interviniendo en el proceso, con toda probabilidad, las hermanas María Benigna Malo y Julia Medina. En esta restauración, el bordado se dispuso de forma más abierta, para poder abarcar una mayor superficie de tela, ya que no se llegaron a bordar las vistas ni la totalidad de las grecas. Además, la longitud del manto fue recortada en un par de metros.

Descripción de los bordados

En el centro, se encuentra un gran ángel portando una cruz sobre su pecho del que parten ramificaciones con profusión de hojillas y que van completando las dimensiones del manto con abundancia de motivos florales. En la parte baja central está situado el Ave María a modo de escapulario y coronado por un halo de doce estrellas de diverso tamaño. La profusión de motivos bordados, se van superando en  tamaño a medida que se acercan al término dimensional de la tela. La cenefa perimetral cuenta con cartelas cuya representaciones se inspiran en la pasión de Cristo, bordándose alegorías simbólicas de las estaciones del Viacrucis.

Técnicamente el hilado es muy variado, así como las puntadas empleadas. Ello hace suponer la gran preparación o soporte de los bordados, que dispuestos sobre una estudiada trama le confiere una gran consolidación y volumen.

El prestigio del que gozaban las Madres Adoratrices, en la centuria pasada, fue seguramente lo que motivó a don Antonio Baena Gómez, Hermano Mayor en la década de 1920, a encargarles tan soberbio trabajo.