Archicofradía de “La Sangre”

Referencia Histórica

La devoción y el culto a la Preciosísima Sangre de Jesucristo son de fuerte arraigo en la historia de la Iglesia, alcanzando en la Edad Media un gran apogeo. A Málaga llega gracias a la Orden de la Merced, que se establece en nuestra ciudad en 1499.

En 1507, la Orden obtiene de la ciudad un solar frente a la Puerta de Granada, en el arrabal de los ganados, consagrándose su iglesia en 1509. Es en estos años cuando hay que situar la fundación de la Cofradía de la Sangre en Málaga, unida a la comunidad mercedaria. Las primitivas constituciones de la Archicofradía de la Sangre datan de aquel año 1507. Por tanto, la fundación de esta Archicofradía se remonta a finales del siglo XV o inicios del siglo XVI, siendo pues una de las cofradías más antiguas de la ciudad.

A inicios del siglo XVII, la relevancia de la Cofradía en la ciudad malacitana es tal que llega a adquirir el carácter de Archicofradía gracias a su antigüedad y a los privilegios papales que adquiere con el paso de los años: la agregación a diferentes hermandades de los Estados Pontificios, indulgencias, etc. Durante este siglo surgen, además, dentro de la Archicofradía tres hermandades filiales, que años más tarde se harían independientes: la Hermandad de Llagas y Columna (1634), la de los 72 Hermanos del Santo Sudario (1644), aún hoy en la Sangre, y la de Nuestro Padre Jesús de la Humildad (1694).

A finales del siglo XVIII, la Orden de la Merced levanta un nuevo templo y la Archicofradía construye, además, por cuenta propia, una capilla. En el siglo XIX, en 1835, con la desamortización la Archicofradía de la Sangre atravesó momentos difíciles. En 1858, el escultor malagueño Antonio Gutiérrez de León y Martínez, hermano de la Corporación, talló y donó una imagen de la Virgen de los Dolores. Sin embargo, la salida procesional efectuada el Jueves Santo de 1867 fue la última que realizaría nuestra Archicofradía en el siglo XIX. Al final de este siglo, las circunstancias políticas impiden el culto externo, por lo que se ve obligada a suspender su salida procesional como hacen la mayor parte de las demás hermandades, aunque continúa el culto interno.

A inicios del siglo XX, el entusiasmo de varios hermanos hace que se intensifique el culto al Santísimo Cristo. Se retoma la procesión en la Semana Santa de 1919 y, en 1920, es nombrado hermano mayor don Antonio Baena Gómez, iniciándose una de las etapas más espléndidas de esta Archicofradía. Bajo su mandato se hacen nuevos todos los enseres procesionales y se incorporan al trono las imágenes de Longinos a caballo y un sayón. Es en el año 1929 cuando se culminan las reformas con la incorporación del segundo trono a la salida procesional con la imagen de María Santísima de Consolación y Lágrimas, bendecida por San Manuel González García, Obispo de la Diócesis.

Todo el esplendor se vio truncado con los sucesos de 1931 y la Guerra Civil iniciada en 1936. La Archicofradía pierde casi todo su patrimonio y no recuperará la procesión hasta 1941, cuando realiza un nuevo crucificado que sustituye al primitivo que se perdió en el incendio de 1931. Es en la última década del siglo XX, cuando la Archicofradía de la Sangre inicia nuevamente un proceso de regeneración de todo su patrimonio. En 1996, se estrena el trono del Santísimo Cristo y un año más tarde, en 1997, se completa el grupo escultórico de la Sagrada Lanzada. Inmersos en el siglo XXI, en 2008, se estrena el trono de la Virgen y, en el 2012, se renuevan los bordados del palio. El manto procesional de la Santísima Virgen, el más largo de la Semana Santa Málaga, se estrenó en 2016.

Nuestros Sagrados Titulares

Santísimo Cristo
de la Sangre

Autor: Francisco Palma Burgos
Año: 1940-1941 | Restauraciones: 1993, 2010 y 2019 por la restauradora Estrella Arcos Von Haartman

Su bendición se llevó a cabo el día 5 de abril de 1941, Sábado de Pasión, en su Sede Canónica, la Parroquia de la Santa Cruz y San Felipe Neri. Sustituye a la anterior Imagen, de autor anónimo aunque fechada aproximadamente en el segundo tercio del siglo XVI y perdida en los sucesos del saqueo y quema de Iglesias y Conventos, ocurridos en Málaga en mayo de 1931. La Sagrada Imagen representa a Cristo ya muerto en la cruz tras ser alanceado por el romano. La Archicofradía celebra su onomástica el primer domingo de julio, coincidiendo con la celebración de la Preciosísima Sangre de Cristo y en la tarde del Miércoles Santo, el Santísimo Cristo, procesiona junto con una serie de imágenes secundarias que representan el misterio de la Lanzada.

María Santísima
de Consolación y Lágrimas

Autor: Anónimo, atribuida a Fernando Ortiz, aunque sufre determinadas transformaciones con las sucesivas restauraciones
Año: Siglo XVII-XVIII | Restauraciones: 1929 y 1932 por Francisco Palma García. En 1972, por Luis Álvarez Duarte. En 2019, por Francisco Naranjo.

María Santísima de Consolación y Lágrimas fue bendecida el domingo, 10 de marzo de 1929, por San Manuel González, Obispo de Málaga. La Imagen es una talla anónima del siglo XVIII, aunque atribuida a Fernando Ortiz. No obstante, tras la restauración acometida en 2019 por Francisco Naranjo, la autoría de la Virgen podría recaer en Antonio del Castillo, y por tanto, la talla se fecharía en el siglo XVII. La Archicofradía celebra su onomástica el primer domingo de septiembre, siendo el día 4 del mismo mes la Festividad de Nuestra Señora de Consolación. Finalmente, la Imagen de la Santísima Virgen procesiona en la tarde noche del Miércoles Santo.

Principales Cultos

Uno de los fines primordiales de nuestra Archicofradía es promover el culto público a nuestros Sagrados Titulares, el Santísimo Cristo de la Sangre y María Santísima de Consolación y Lágrimas, así como al Santo Sudario. De todos los cultos que celebra nuestra Archicofradía, los siguientes son los más destacados:

En el tercer fin de semana de Cuaresma, celebramos un Solemne Triduo en honor de nuestros Sagrados Titulares, finalizando el domingo con la Solemne Función Principal de Instituto. Durante la mencionada Función, se imponen las medallas a los nuevos hermanos y se entregan algunas distinciones a hermanos o personalidades destacadas. Los Sagrados Titulares presiden un altar preparado expresamente para dichos Solemnes Cultos.

La procesión que la Archicofradía realiza cada año en la noche del Miércoles Santo es la expresión máxima de Fe y Culto público que los archicofrades ofrecemos a nuestros Sagrados Titulares. Es por ello que la Junta de Gobierno y cada uno de los archicofrades que conforman nuestra procesión del Miércoles Santo extremarán su comportamiento y cuidado durante su realización y desarrollo, para mayor honor y gloria de los Sagrados Titulares.

El día 1 de julio, la Iglesia celebra la festividad de la Preciosísima Sangre de Jesucristo. Por tal motivo, nuestra Archicofradía celebra el primer sábado de julio una Solemne Función Litúrgica en honor al Santísimo Cristo de la Sangre, en la que el Señor preside un altar de cultos y está expuesto en devoto besapiés para la veneración de todos los fieles y hermanos.

El día 4 de septiembre, la Iglesia celebra la festividad de Nuestra Señora de Consolación. Por tal motivo, nuestra Archicofradía celebra el primer sábado de septiembre una Solemne Función Litúrgica y canto de la Salve Regina en honor a María Santísima de Consolación y Lágrimas, que preside un altar de cultos preparado para la celebración y está expuesta en devoto besamanos.

Ya en el mes de octubre, mes del Santo Rosario por excelencia, celebramos una Solemne Misa en honor de la Santísima Virgen de Consolación y Lágrimas. Posteriormente, Nuestra Madre es procesionada en unas andas y con máximo recogimiento por las calles de la feligresía, acompañada por el rezo del Santo Rosario y música de capilla.

Estación de Penitencia

La procesión del Miércoles Santo es la expresión máxima de Fe y Culto público que los archicofrades ofrecemos a nuestros Sagrados Titulares. Nuestros hermanos visten la túnica nazarena, de color rojo en la sección del Cristo y de color malva en la sección de la Virgen.

En el cortejo participan también tres de las mejores bandas de la provincia: la Banda de Cornetas y Tambores del real Cuerpo de Bomberos de Málaga, la Agrupación Musical de la Vera Cruz de Campillos (Málaga) y la Asociación músico-cultural Nuestra Señora de la Paz de Málaga.

Nuestra procesión realiza su salida al atardecer y su entrada se produce de madrugada tras recorrer las calles de la ciudad entre el fervor y el recogimiento de los malagueños, así como de los foráneos que se sorprenden de la fuerza de nuestros hombres de trono, hombres y mujeres encargados de portar al Santísimo Cristo y a la Santísima Virgen en sus tronos procesionales.

El punto culminante de nuestra procesión es la Plaza del obispo, donde nuestra Archicofradía, a los pies de la Catedral de nuestra Señora de la Encarnación, realiza su estación de penitencia, rezándose plegarías ante los tronos de nuestros Sagrados Titulares.