Centenario de la Agrupación de Cofradías

En la intimidad de una sacristía, en el antiguo convento de la Orden de la Merced de Málaga, cerca de donde el Santísimo Cristo de la Sangre recibía las oraciones más devotas de los malacitanos, a las nueve y media de la noche, un grupo de hombres firma el acuerdo de creación de lo que supondría un antes y un después en la historia cofrade, no solo de la ciudad, sino del mundo.

Cien años se cumplen en este 2021 de la fundación de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga, una institución clave en la sociedad malagueña, andaluza y española. Por ello, desde la propia Agrupación, se ha preparado una celebración global, con el objetivo de dar fiel testimonio de su labor histórica, del compromiso tangible con la ciudad, así como de la aportación artística, cultural y religiosa que proyecta dentro y fuera de Málaga.

Como miembro Cofundador e integrante de la Agrupación de Cofradías, nuestra Corporación estará muy presente en la celebración del Centenario, esperando que nuestros hermanos archicofrades participen en todos aquellos cultos y actos que se celebren para mayor gozo y solemnidad de esta importante efeméride para Málaga y nuestra Archicofradía.

Origen de la Agrupación de Cofradías

La Agrupación de Cofradías se instituye el 21 de enero de 1921, fecha en que se firma su acta fundacional en la iglesia de la Merced, nuestra anterior e histórica sede canónica. En aquella reunión, convocada al efecto por nuestro Hermano Mayor, Antonio Baena Gómez, estuvieron catorce Corporaciones:
· el Nazareno del Paso y Esperanza
· la de la Puente
· la Expiración
· Azotes y Columna, Exaltación y Mayor Dolor de la Santa Vera Cruz
· la del Santo Sepulcro
· la de la Misericordia
· la Soledad de San Pablo
· la Oración en el Huerto y Concepción Dolorosa
· la de Pollinica
· Jesús El Rico
· la Cofradía de nuestra Excelsa Patrona, la de Santa María de la Victoria
· y nuestra Archicofradía de la Sangre

Su primer presidente fue el propio Antonio Baena, quien dirigirá los designios de la Agrupación desde aquel día hasta el 26 de septiembre de 1935. La sede de la recién creada institución se situó en la Alameda Principal.

La constitución de esta entidad estableció un hecho, a la par, novedoso e histórico: fue la primera de las de su género que se instituyó en España. A partir de la creación de esta asociación se debe entender la fenomenología de la Semana Santa malagueña como un hecho colectivo, frente al individualismo que había sido la tónica dominante hasta este momento.

Más tarde, se incorporaron otras Hermandades: en febrero de 1921, la de la Buena Muerte y Ánimas y Nuestra Señora de la Soledad; en 1922, la de la Amargura (Zamarrilla); en 1923, la de la Humildad; en 1924, las de la Columna, Humillación, Rescate, Amor y Sagrada Cena Sacramental; en 1925, la de los Pasos en el Monte Calvario; en 1926, la del Sagrado Descendimiento; y en 1928, la de la Piedad.

La Agrupación de Cofradías nació con la finalidad de fomentar la piedad y caridad cristiana, encauzar dentro de un mayor fervor y suntuosidad las procesiones de la Semana Mayor malagueña, y que las Cofradías y Hermandades a ella acogidas se estimasen mutuamente y auxiliasen en las necesidades y manifestaciones de culto.

También se buscaba resaltar la labor que desarrollaban las Cofradías además de conseguir de las instancias municipales y del comercio, en general, el apoyo y la ayuda económica necesaria para realzar la Semana Santa. Igualmente, se implantan normas por las que se debían regir las procesiones para conseguir una suntuosidad y un protagonismo propio, fijando horarios para cada Hermandad y estableciendo un itinerario común a todas las procesiones que se denominó “carrera oficial” y que estaba constituido por las principales vías céntricas de la ciudad donde se instalaban sillas y tribunas, generando así beneficios económicos.

Como culmen a todas estas nuevas medidas, en aquel mismo año 1921, se organizó la primera salida procesional de la imagen del Cristo Resucitado, que se erige como Titular de la Agrupación de Cofradías. Por otro lado, y gracias a la labor de propaganda seguida por la entidad, nació en 1922, unos meses después del primer aniversario fundacional de la Agrupación de Cofradías, la publicación periódica de “La Saeta”, que se erigiría como el denominado “Órgano Oficial de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga”.

Antonio Baena: Primer Presidente

En 1873, nace en Málaga, en la calle Parras, don Antonio Baena Gómez. De familia modesta y muy creyente, fue el mayor de cinco hermanos. Comenzó a trabajar como aprendiz, a la edad de 11 años, pasando con la edad de 13 años a estar bajo el mando del maestro de obras José Hidalgo Espíldora, que lo ingresa como albañil. En 1887, mientras trabajaba junto a cientos de obreros de toda índole en la apertura de la céntrica calle Larios, se matricula en la Escuela de Artes y Oficios de la Plaza de la Constitución, formándose como alarife. Ya con 20 años, don Antonio comienzan a ejercer como encargado de obras.

En 1901, recibe su primer galardón: la Medalla de Plata del Concurso Obrero convocado por el Ayuntamiento de Málaga. En 1903, debuta como maestro de obra y empieza a trabajar como contratista. En esta faceta de constructor comienza a relacionarse con arquitectos, industriales y grandes comerciantes como don Félix Sáenz, que le encarga sus casas en el Paseo de Reding. Tras este encargo vinieron muchos otros, entre las que destacan la Tabacalera y el Ayuntamiento malacitano.

De la mano de Félix Sáenz llega, también, a la Cofradía de la Soledad de Mena y la del Cristo de la Buena Muerte, donde don Antonio Baena ocupa algunos cargos de cierta responsabilidad. No obstante, Baena se sentía atraído por la hermandad de su barrio: la Archicofradía de la Sangre, que se reincorporó a los desfiles procesionales, en 1919, tras un paréntesis de culto interno. Don Antonio Baena, antiguo hermano de la Archicofradía, parece que se ofreció para ser Hermano Mayor, respondiendo así a la necesidad de la Cofradía y de su anterior dirigente, don José Cabello. Desde entonces, Baena pretendió la mayor suntuosidad para la Archicofradía, poniendo a disposición de la misma, tanto su capacidad económica como sus relaciones personales y laborales, logrando incluso de su Majestad, el Rey Alfonso XIII, el Título de Real para la Corporación.

En 1921, a consecuencia de la Guerra de Marruecos, cede unos almacenes de su propiedad en los Callejones del Perchel para convertirlos en Hospital de Sangre, dotándolo, además, de todo lo necesario para su funcionamiento. Este hecho motivó que se le otorgara la Gran Cruz de Isabel la Católica. Ese mismo año, solicita para la Archicofradía de la Sangre el uso del Pendón Morado de Castilla, que figura en el cortejo desde 1922. Pero, si por algo destaca el año de 1921 es por ser el año del nacimiento de la Agrupación de Cofradías de Málaga, que nace bajo el impulso de don Antonio y al amparo de diversas cofradías malacitanas.

En 1926, don Antonio es nombrado Hijo Predilecto por el Ayuntamiento de Málaga y, un año más tarde, en 1927, se le conceden la Medalla del Trabajo, así como la Gran Cruz de Beneficencia, concediéndosele esta segunda condecoración por su gran labor asistencial personal y su esfuerzo como Presidente del Patronato del Asilo de los Ángeles para ancianos.

En abril de 1931, el Ayuntamiento de Málaga inaugura la placa que da el nombre de “Alameda de Antonio Baena” a la actual de Capuchinos. Sin embargo, la exitosa trayectoria de nuestro afamado Hermano Mayor se trunca con la proclamación de la II República y los sucesos del 11 de mayo de 1931, cuando nuestra Archicofradía pierde prácticamente todo su patrimonio, lo que supone un golpe moral para don Antonio, que abandona toda actividad cofrade, delegando en personas más jóvenes sus responsabilidades en la Agrupación de Cofradías.

Desde entonces, se dedicó a la administración de sus fincas, a viajar por Europa con su familia y a obras asistenciales, colaborando desde 1934 como vicepresidente de la Junta Pro-Mendicidad a instancia del propio Gobernador Civil, don Alberto Insúa.

Finalmente, en 1936, con el inicio de la Guerra Civil, la casa de los Baena es asaltada, debiendo refugiarse la familia en la pensión Limonar. El 22 de julio, es detenido don Antonio por una patrulla de milicianos civiles y Guardias de Asalto e ingresa en la prisión provincial, que fue asaltada, un mes después, tras varios ataques de los nacionales. En ese asalto es llevado junto a otros detenidos al cementerio de San Rafael, donde don Antonio Baena fue fusilado. Sus restos se trasladaron desde una fosa común a la Catedral de Málaga en 1941.

Pese a todo, la memoria de don Antonio Baena Gómez permanecerá siempre viva en el pueblo de Málaga, al que tanto quiso, como demuestran sus numerosas obras de beneficencia, y en las Cofradías y Hermandades malacitanas, a las que dejó su mayor legado: la ya centenaria Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga.

Otros hechos agrupacionistas

La crisis sufrida con los denominados “sucesos de mayo de 1931”, que ocasionaron la práctica destrucción del patrimonio cofrade malagueño, y tras la Guerra Civil de 1936, la Semana Santa de Málaga renacería a partir de 1939. Desde aquel año, la Agrupación intensifica sus actividades con el objetivo de generar nuevos ingresos.

En 1947, se vuelve a editar la revista “La Saeta”, que en 1929 ilustró su portada con una fotografía de nuestra Sagrada Titular, María Santísima de Consolación y Lágrimas; y en 1951, se instaura definitivamente el Pregón de Semana Santa en el teatro Cervantes, aunque ya se había celebrado en años anteriores.

Durante los años sesenta se puede considerar que tiene lugar la segunda crisis agrupacionista, especialmente con el problema de contratación de hombres de trono, que se solucionó con la incorporación de los propios hermanos de las Corporaciones a los varales.

En 1965, se concede a la Semana Santa de nuestra ciudad el título de Fiesta de Interés Turístico, y ya en 1973, se concedió a la Agrupación de Cofradías la Medalla de Oro de la Ciudad. Dos años más tarde, el Pregón de la Semana Santa de 1975 sería presidido por el Santísimo Cristo de la Sangre, siendo la única imagen de una Cofradía agrupada que lo presidió.

El 8 de diciembre de 1993, era bendecida la imagen de María Santísima Reina de los Cielos, cotitular de la Agrupación, que realizó su primera procesión por el recorrido oficial en 1995. Día importante también fue el 17 de diciembre de 1998, fecha en que se inaugura la nueva sede de la Agrupación en el antiguo hospital de San Julián.

Con motivo de los actos previstos por el Jubileo del 2000, la Agrupación de Cofradías organizó, el 25 de marzo de dicho año, un Vía Crucis Extraordinario en el que participaron catorce hermandades con sus tronos procesionales, y en el que participó nuestro Sagrado Titular, el Santísimo Cristo de la Sangre, representando la decimosegunda estación, “La Sagrada Lanzada”. Este evento fue anunciado por un cartel realizado por José Palma Santander, hermano de nuestra Archicofradía.

El 4 de marzo de 2010, en la sede de la Agrupación se inaugura el Museo de la Semana Santa de Málaga. Al año siguiente, en 2011, nacería el economato social de la Fundación Corinto, con el que nuestra Archicofradía colabora estrechamente desde sus inicios, aportando tanto voluntarios como sustento económico.

En 2013, coincidiendo con el Año de la Fe, la Agrupación de Cofradías organizó una serie de actos conmemorativos entre los que se encontró el magno besamanos de todas las imágenes marianas agrupadas, en el que participó nuestra Sagrada Titular, María Santísima de Consolación y Lágrimas.

Igualmente, en el 2016, Año Jubilar de la Misericordia, todos los titulares cristíferos de las Hermandades agrupadas quedaron expuestos en besamanos o besapiés, como ocurrió con nuestro Sagrado Titular, el Santísimo Cristo de la Sangre. Ese mismo año, dentro de los actos extraordinarios por el 75º Aniversario de la hechura de nuestro Señor de la Sangre, este presidió el Vía+Crucis de la Agrupación de Cofradías, llevando al Santísimo Cristo al interior de las naves catedralicias por primera vez en la tarde del 12 de febrero.

Desde el año 2018, la Agrupación viene trabajando en la definición de las líneas que se desarrollarán durante la celebración del Centenario Agrupacional. Así pues, el 21 de enero de 2020 se presentó el programa de actos en una solemne ceremonia oficiada en San Julián. Tras el Estado de Alarma y la mejora de las condiciones de la pandemia, se presentaron en Sevilla, a nivel andaluz, los actos que desarrollarán la celebración. Entre los mismos destacan diversas exposiciones, la creación de una marcha procesional, que realizará el director de orquesta López Sandoval; un Vía+Crucis magno en la Catedral y la Procesión Magna que, Dios mediante, se celebrará en septiembre de 2021. Igualmente, incluyéndose dentro de la celebración del Centenario, Málaga será sede en 2021 del II Fórum Paneuropeo de Hermandades.

Finalmente, nuestra Archicofradía solicitó, el 15 de diciembre de 2020, con motivo del cercano Centenario de la Agrupación de Cofradías, la concesión de la Medalla de Oro de la Agrupación, a Título Póstumo, para don Antonio Baena Gómez, aprobándose en Junta de Gobierno de la entidad cofrade el inicio de la tramitación del expediente. La solicitud realizada por nuestra Corporación fue respaldada por la unanimidad de las Cofradías y Hermandades Agrupadas.

Finalmente, a partir del 21 de enero de 2021, la historia estará por escribir. Málaga seguirá contando con su Agrupación de Cofradías y su Archicofradía de la Sangre que, a buen seguro, seguirán teniendo como referente y ejemplo de cariño y buen hacer a don Antonio Baena.

“Porque todas las cosas proceden de Él, y existen por Él y para Él.
¡A Él sea la gloria por siempre!”

(Ro. 11:36)