Estandartes

DESCRIPCIÓN: 

Se trata de un trozo de tela, pendiente de un mástil en el que predomina en su parte central, un óleo de las Sagradas Imágenes, sobre terciopelo del color correspondiente a cada sección, rojo en la del Cristo y color cardenal en la de la Virgen.

Todo ello enmarcado con un contorno de malla calada y a su vez festoneados en unos copiosos y simétricos motivos florales, que dan a la pieza un toque de originalidad y suntuosidad, acabados en su margen inferior con morilleras, estando sujetos al asta o mástil transversal por unas presillas o almenillas en número de seis.

El remate de la barra vertical, es el escudo de la Archicofradía labrado en metal plateado.

Orlando todo este conjunto, hay un cíngulo de oro fino, que enmarca la obra dando un cierto aire de movimiento junto con las morilleras.

SIMBOLOGÍA: 

El estandarte tiene la forma de lo que en otras ciudades se denomina “Simpecado”, suelen ser llevados en medio del cortejo procesional iluminados por velas, su misión es la de anunciar la llegada de la respectiva Imagen Titular, siendo representado por una pintura del Cristo en su sección y otra de la Virgen en la suya, como es en nuestro caso.

Antiguamente, al igual que ocurría con el Guión, su posesión era hereditaria y privativa de ciertas familias, significando el llevarlo un puesto de honor.

Su uso no solo se circunscribe al día de la procesión, también es utilizado para otras celebraciones religiosas de carácter Sacramental, de Ánimas o Letífico.

DISEÑO Y AUTORES: 

Su diseño y ejecución corresponde al Taller de Bordados de Esperanza Elena Caro en Sevilla, en el año 1947; los óleos primitivos fueron realizados por Manuel Mingorance (Padre), en el año 1948, siendo la orfebrería realizada por Manuel Seco Velasco, también en Sevilla.

En 1983, fueron restaurados por el bordador malagueño Juan Rosén, incorporándole la malla calada a semejanza de las bambalinas del palio, para posteriormente en el año 1988 sustituir la pintura de la Virgen por otra de Concepción Jiménez Quesada y en el año 2006, la del Cristo por otra de Pepe Palma, ambos hermanos de la Archicofradía, siendo éstas últimas las que se procesionan en la actualidad.

TÉCNICAS Y MATERIALES:

 Bordados en hilo de oro fino, en las técnicas de zetillo, media onda, oro llano o tendido, muestra armada, puntitas, malla calada de nudos. Todo ello sobre terciopelo de color burdeos para el Cristo y cardenal para la Virgen. Utilizando metal plateado para las barras que lo sujetan.

PESO Y MEDIDAS: 

Su peso aproximado es de 10 Kg, teniendo cada paño bordado 1,18 mts de largo por 82 cm de ancho. La barra labrada mide 2,71 mts de largo por 1,19 mts de travesaño.

 

Diario Sur. Fecha, Domingo 6 de Abril de 1.941

En el próximo desfile procesional luciremos un magnífico Cristo, obra del imaginero malagueño Francisco Palma, además de un trono construido por el mismo artista. La Virgen que acompaña al Cristo es la primitiva que poseía la Hermandad y la cual fue salvada milagrosamente en  los sucesos de los años 1.931 y 1.936, siendo de un valor incalculable. Esta Archicofradía también posee la venerada imagen de Nuestra Señora de la Consolación y Lágrimas, la cual este año no saldrá en procesión por premura de tiempo.

Todos los efectos procesionales son nuevos y en su construcción se han invertido cuantiosas sumas, todo lo cual ha sido hecho por personal malagueño especializado.

Se estrenarán 15 equipos para mayordomos y campanilleros, los cuales son túnicas y capirotes de terciopelo carmesí y capas de lanilla blanca, 22 equipos para insignias también de terciopelo de igual color, 25 cetros con el escudo de la Hermandad, campanillas, caídas de bocina bordadas, rico estandarte con la efigie del Santísimo Cristo pintado al óleo, etc,etc…

 

Después de buscar afanosamente en el Archivo Histórico de la Archicofradía estos son los únicos datos que se han obtenido sobre una de las piezas con más valor histórico que poseemos, un estandarte con la imagen del Santísimo Cristo de la Sangre. Valor histórico por la antigüedad del mismo, ya que es una pieza que se procesionó desde el año 1941 después de los trágicos sucesos acaecidos en los años anteriores, hasta el año 1947, año en el que la cofradía una vez asentada, organizada y con más poder adquisitivo encarga al ya famoso pintor Mingorance  que pinte dos estandartes, uno con la imagen del Santísimo Cristo y otro con la imagen de la Santísima Virgen, estandartes que vinieron a sustituir al anterior. No se tienen más datos sobre el estandarte, creemos que la cofradía se lo encargó a algún pintor o hermano allegado a la misma, pintor del que se desconocen sus datos y que no quedó constancia de ellos en ningún documento encontrado hasta la fecha  de hoy.

Una vez que se empezó a utilizar el nuevo estandarte del Cristo, el que nos ocupa quedo almacenado en las distintas dependencias que ha tenido  la cofradía durante estos años. Este almacenamiento y porque no decirlo olvido provoca en la pintura del estandarte un deterioro grave, hasta que en el año 1990 se le encargó a la hermana Archicofrade y pintora Dña. Concepción Jiménez Quesada la restauración del mismo.

El estandarte se puede ver expuesto en nuestra Casa hermandad en uno de los laterales de la balconada.