Referencia Historica

En 1499 se establece en Málaga la Real, Militar y Celeste Orden de Nuestra Señora de la Merced, redentora de cautivos, creándose en su seno la Cofradía de la Sangre de Cristo, que colabora con la Orden en todas sus actividades. Así continúan su colaboración hasta la exclaustración de las órdenes religiosas en 1835.
En la tradición cofradiera de Málaga considerada como Inmemorial, lo que hace que por su antigüedad y las numerosas gracias y distinciones concedidas por varios Pontífices, sea elevada a rango de Archicofradía.
De la dilatada historia de esta Archicofradía cabe destacar como en el siglo XVII se fundan en su seno tres Hermandades filiales, que heredan las numerosas distinciones que, por su tradición y arraigo, gozaba la Cofradía de la Sangre. Estas tres filiales, que años mas tarde se harían independientes, fueron la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de Llagas y Columna ( 1634) , la Hermandad del Santo Sudario ( 1644 ) cuya tradición y advocación continúa hoy la de la Sangre y la Hermandad de la Humildad (1694).
Cuentan las crónicas que de la procesión de 1798, ya puesto el sol, efectuaba su recorrido tradicional con sus dos Hermandades filiales Humildad y Llagas y Columna y las demás Hermandades radicadas en el templo mercedario, presididas todas por el guión de la Sangre, de acuerdo con el privilegio de que gozaba.
A finales del siglo XIX las circunstancias políticas impiden el culto externo, por lo que se ve obligada a suspender su salida procesional como hacen la mayor parte de las demás Hermandades. Continúa el culto interno y el Jueves Santo es velado el Santo Crucifijo por los hermanos.

Durante la primera década del siglo XX la Archicofradía sigue ejercitando sus obras de caridad y culto interno hasta que en 1919 logra ver en la calle la procesión de su Titular, haciendo el recorrido en unión de Nuestro Padre Jesús El Rico, celebrándose desde entonces en la noche del Miércoles Santo.En 1920 es nombrado Hermano Mayor Don Antonio Baena Gómez, dando con ello una época de máximo esplendor para la Archicofradía, debido a su desprendimiento y laboriosidad. Hace nuevos todos los efectos procesionales, incorpora al trono la figura ecuestre de Longinos y tallas de la Santísima Virgen y las Tres Marías. Obtiene del Rey Alfonso XIII el privilegio del uso del Pendón Morado de Castilla, por Real Orden de 4 de abril de 1922 con honores militares.

 

Todas las reformas culminan con el suntuoso trono y manto que aun hoy se utiliza para procesionar la Santísima Virgen de Consolación y Lágrimas, cuya bendición solemne se celebró el domingo 10 de marzo de 1929 en el tradicional y devoto Quinario de Cuaresma, oficiado por el Obispo de la Diócesis. El sermón fue pronunciado por el Canónigo Penitenciario Don Antonio García y García, que luego fuera Arzobispo de Valladolid.

En los sucesos acontecidos en Málaga de quemas de Conventos e Iglesias entre los días 11 y 12 de mayo de 1931, la Archicofradía de la Sangre pierde todo su patrimonio, pudiéndose recuperar la cabeza de la Virgen ( muy deteriorada ). Este lamentable incendio destruyó la intensa labor de muchos siglos de vida cofradiera y espiritual.   La reorganización de la Archicofradía tuvo lugar en el año 1940 gracias al impulso de un grupo de antiguos cofrades. En 1941 el imaginero malagueño Francisco Palma Burgos talla la actual Imagen del Cristo, que es bendecida por el Obispo de la diócesis Don Balbino Santos Olivera y procesionada el Miércoles Santo de este año.

En 1945 después de catorce años, volvió a desfilar procesionalmente, la Santísima Virgen de Consolación y Lágrimas, con el suntuoso manto que estrenara en 1929 y que se salvó por no estar en la Iglesia de la Merced, así como las barras de bronce que sostenían el palio.