Privilegios

La importancia que alcanza esta Cofradía en el siglo XVII es extraordinaria. En 1606, don Juan Alonso de Moscoso, a la sazón Obispo de Málaga, hace una clasificación de Hermandades distribuyéndolas en diversas categorías, y coloca a la Sangre en el segundo lugar en unión de la Vera-Cruz. Entre los numerosos privilegios que le fueron concedidos por los Pontífices gozó no pocas gracias a su agregación a diferentes Hermandades radicadas dentro de los Estados Pontificios. Clemente VIII le concedió la agregación a la del Santísima Crucifijo y Preciosísima Sangre, radicada en San Marcelo de Urbe, de Roma, gozando todos sus hermanos de las múltiples gracias, indulgencias y privilegios que tenía la Cofradía Romana.

Mas tarde se le concedió también agregación a la Cofradía de San Jorge de Roma. Al mismo tiempo se le dio el privilegio de que en varias leguas a la redonda no se autorizara fundación, cuyos estatutos fueran iguales a los suyos

Indulgencias concedidas por el Papa Urbano VIII a los hermanos de la Venerable Hermandad del Stmo. Crucifijo y Preciosísima Sangre de San Marcelo de Roma, reunida a la nuestra, sita en la Iglesia de Ntra. Sra. de las Merced de Málaga.

El Papa Clemente X en 1672 y 1673, concedió indulgencias a los Hermanos de la Venerable Hermandad de Nuestro Señor Jesucristo bajo el título de la Sangre, sita en la Iglesia de Nuestra Señora de la Merced de Málaga.