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Presentación del Cartel de la Salida Procesional 2018

El próximo 10 de febrero, a las 20:30h, se presentará en nuestra Parroquia de la Santa Cruz y San Felipe Neri el cartel de la Salida Procesional 2018.

El cartel de este año será una obra de N.H.D. José Palma Santander.

La presentación del mismo correrá a cargo de Doña María del Carmen Ledesma Albarrán, Hermana Mayor de la Cofradía del Amor y la Caridad.


 

Reunión Hombres de Trono

Las Delegaciones de Hombres de Trono comienzan a prepararse de cara a la inminente y cargada Cuaresma. Antes de los ensayos de ambos tronos, se convocan reuniones para tener una primera toma de contacto y preparar la salida procesional del próximo Miércoles Santo.

Así mismo, los hombres de trono de María Santísima de Consolación y Lágrimas celebrarán su reunión el próximo sábado 20 de enero a las 12:00h en nuestra Casa Hermandad.

Una semana después, será el turno de los hombres de trono del Santísimo Cristo de la Sangre que tendrán la reunión el sábado 3 de febrero a las 12:00h.

¡Esperamos tu asistencia!

 


 

CALENDARIO DE ACTOS Y CULTOS 2018

 

Publicado el calendario de Actos y Cultos de nuestra Archicofradía para el año 2018


 

Datos Generales

Pontificia, Real, Muy Ilustre y Venerable Archicofradía del Santísimo Cristo de la Sangre, María Santísima de Consolación y Lágrimas, y del Santo Sudario

 

Heráldica

La heráldica que nos distingue es: Dos escudos acolados, en flanco diestro, de oro, una ese de gules diapreada de plata tortillante a una cruz, borduras de gules entallada de plata, timbrado de la corona real de España, que es la Sangre; y en flanco siniestro de La Merced, mantelado de primero de plata un calvario, segundo de plata cinco llagas de gules puestas en aspa, timbrado de corona ducal, que es la Sangre antiguo. Jefe dos llaves colocadas en aspa, una, de oro, puesta en banda y otra, de plata, puesta en barra, liadas de azur y timbradas por la tiara, que es la Santa Sede.

 

Casa Hermandad

C/ Dos Aceras Nº 10. 29012 Málaga.

Teléfono: 952220556.

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Sede Canónica

Iglesia Parroquial de la Santa Cruz y San Felipe Neri

C/ Cabello Nº 16. 29012 Málaga.

Teléfono: 952211607

 

Ubicación


Ver mapa  

Iglesia de la Merced

A pesar de que la Parroquia de la Santa Cruz y San Felipe Neri, es nuestra sede canónica, no debemos olvidar que durante más de cuatrocientos años, la Archicofradía de la Sangre tuvo como sede, el Convento de Nuestra Señora de las Mercedes situado en la Plaza de la Merced.

Destacar que allí se vivieron momentos importantes y trascendentales en el devenir de nuestra Historia, tales como la Fundación de nuestra corporación nazarena, los Cultos solemnes allí celebrados con grandes predicadores de la época, la primera salida del primitivo Cristo de la Sangre, la bendición de la imagen de María Santísima de Consolación y Lágrimas, y como hecho a referir, fue el lugar donde se creó y se realizó la primera reunión de la Agrupación de Cofradías de la Semana Santa de Málaga, de la cual, nuestra Archicofradía fue miembro fundador.

Fue la Casa que nos acogió durante gran parte de nuestra historia, de ahí nuestra intención de no dejarla en el olvido.

 

Breve reseña histórica

La historia de la Iglesia de la Merced, viene ligada a la llegada de la Orden de la Merced a nuestra ciudad a finales del Siglo XV.

Los primeros mercedarios se establecieron en una pequeña ermita, situada entre los cerros de San Cristóbal y Gibralfaro, propiedad de D. Alonso Fernández de Ribera, a quien pidieron permiso para establecerse en aquel lugar.

La cercanía de la ermita al mar suponía un peligro para los frailes, debido al desembarco de moros en la costa, lo que les llevó a pedir un lugar de mayor seguridad dentro de la ciudad y protegido por las murallas.

Así pues, le fueron entregados a los frailes mercedarios unos terrenos en el arrabal de la ciudad, casi frente a la Puerta de Granada.

En esos terrenos fue donde construyeron la primitiva Iglesia y Convento, hasta que en 1792, debido al crecimiento de la población, comenzaron a construir una nueva Iglesia más amplia y de más importancia que la antigua, dando su fachada principal a la Plaza de la Merced.

En el año 1835 fue erigida como Parroquia por Decreto Episcopal y en el año 1884 sufre grandes desperfectos debido a un terremoto, debiendo de ser demolidas el último cuerpo de sus torres, desapareciendo el campanario y los capiteles de cubierta, para no volver nunca más a ser colocados.

Pero su mayor desgracia es en el año 1931, en el que tras los sucesos de la quema de Iglesias y Conventos, fue uno de los templos más afectados, siendo pasto de las llamas y permaneciendo desde ese momento en estado de ruina y abandono, hasta que a finales de los sesenta, ignorada y olvidada por la mayoría, el edificio fue derribado para construir un bloque de pisos, prevaleciendo de esta manera los intereses económicos a los históricos y sentimentales, dando por concluido casi quinientos años de historia encerrados en sus paredes.

Además de Nuestra Archicofradía, la Iglesia de la Merced también fue sede canónica de Hermandades como la de Nuestra Señora de la Piedad, la de la Humildad, la de Llagas y Columna, la Sagrada Cena, el Descendimiento, así como las Cofradías de los Gitanos y de Viñeros, muy vinculadas a este templo.

 

Breve descripción arquitectónica

La Iglesia, de estilo renacentista tenía planta de cruz latina, con crucero, coro y presbiterio, la única nave que poseía tenía diez metros de altura, estaba flanqueada por amplias capillas, sobre las que, a modo de triforio o balcón, corría una galería desde la que se abrían tribunas.

La cúpula del crucero estaba construida sobre pechinas, sobre cuatro arcos de medio punto de diez metros de altura, en los que descansaba el anillo de la cúpula; la cubierta de la nave central se resolvía con bóveda de cañón con lunetos, siendo ésta una construcción independiente de la armadura de cubierta.

La iluminación se solventaba mediante lunetos con vidrieras de colores, que producían bellos efectos de luz según las horas del día.

Las capillas situadas debajo de las tribunas, se cubrían con bóvedas y otra de cañón servía de soporte al coro. Sobre pedestales descansaban las pilastras y de ellas nacían los arcos fajones situados en la bóveda central.

 

La fachada estaba compuesta por dos órdenes superpuestos acusando la altitud de la nave central, y flanqueada por dos cuerpos, que a modo de torres, eran más estrecho y altos; a la fachada antecedía un atrio cerrado con una verja de gran vistosidad.

Fundación

La fundación de esta Archicofradía, se remonta a finales del siglo XV. Se trata, sin duda de una de las Cofradías más antiguas de la ciudad, tal y como se deduce de la fecha de sus Primitivas Constituciones, que datan del año 1507, cuestión esta que se ha podido confirmar gracias a los documentos hallados que se encuentran depositados en el Archivo Histórico de la Archicofradía. Logotipo diseñado para la conmemoración del Quinto Centenario de nuestras primitivas Constituciones, diseñado por D. José Palma Santander, pintor y hermano de esta Archicofradía. Este logotipo fue utilizado como distintivo en toda la documentación utilizada durante el año 2007.

 

Cuadro conmemorativo del Quinto Centenario de nuestras primitivas Constituciones, realizado por la pintora malagueña Conchita Jiménez Quesada,  hermana de esta Archicofradía y que nos fue posteriormente donado, pasando así a formar parte de nuestro importante patrimonio y fondo pictórico. El cuadro fue utilizado para la realización de los carteles que anunciaron la efeméride.

 

Leyenda del Cristo

Toda Hermandad antigua tiene alguna leyenda sobre sus Sagrados Titulares. El insigne malagueño Diego Vázquez Otero en su libro Tradiciones Malagueñas relata con bastante lógica la leyenda sobre el Cristo de la Sangre. Poco más o menos así debió ocurrir si mezclamos historia y leyenda, aunque como bien dice este autor, tal vez la tradición oral que ha llegado hasta nosotros la haya deformado y sean varias las versiones que a lo largo del tiempo hemos escuchado contar.

Vázquez Otero cuenta que estando unos pescadores en el mar efectuando su diaria tarea de la pesca, saltó una borrasca que llevó a la jábega mar adentro desde donde no podía divisarse ni tan siquiera el contorno de las playas, ni monte alguno de los que circundaban la ciudad. El patrón, a pesar de ser hombre experto en estos trabajos, no podía dominar la embarcación, a la cual cubrirían las olas de forma tenebrosa; mientras en el cielo aparecían negros nubarrones que hacían temblar de miedo a los jabeotes. Los momentos eran dramáticos y, viendo aquellos hombres que el naufragio se acercaba, irremediablemente imploraron la misericordia de Dios y el perdón divino, resignándose a morir como buenos cristianos. 

Muchas horas de pánico llevaban aquellos pescadores, y ya las fuerzas les iban faltando cuando vieron abrirse entre las nubes un rayo de sol. Esta claridad, bella y extraña a la vez, daba justo en un punto de las aguas revueltas, y sobre éstas, la imagen de un Cristo Crucificado flotaba entre las olas. El patrón, haciendo un gran esfuerzo, dirige la embarcación hacia ese punto, y mientras la pequeña nave se va acercando disminuye la borrasca por completo y el mar se queda completamente sereno. La tripulación, dando gracias al cielo por el favor recibido recoge la imagen, pero cuál no sería la sorpresa de estos hombres al contemplar como de la herida del costado de Jesús, está brotando la Sangre lentamente. Cuando la embarcación al fin llega a la playa, se encuentra en ella los familiares de los pescadores, que asustados por la fuerte tormenta se han acercado a la mar con la angustia y el temor de que la embarcación haya zozobrado. Al principio no comprenden lo que ocurre y piensan que es un hombre herido lo que traen entre ellos, tal es la impresión que da la imagen, pero al comprobar cómo brota la sangre del divino costado, todos caen de rodillas ante el milagroso hecho que están presenciando.